Globalita es un personaje infantil que pertenece a una ONG. Nace inicialmente como una muñeca de trapo para generar nuevos ingresos económicos. Tras un mal manejo de Globalita, se realiza una nueva estrategia y se la convierte en una marca.
Globalita es esta niña al frente de una inocente revolución infantil. Pretende cambiar el mundo reclutando a todos los niños que quieran ayudarla. Globalita les da el poder a los niños para que ellos generen el cambio que todos estamos esperando. Ofrenciéndoles herramientas (lápices, pinturas, papeles, etc.) los niños tienen el superpoder de expresarse, de romper con la monotonía y la rutina en la que los adultos vivimos, ellos tienen algo que decirnos. Estos niños se revelan interviniendo en el mundo de los grandes. Son ellos los que educarán a sus padres.
Globalita pretende inculcar el valor de solidaridad en los niños desde pequeños. Además quiere que se genere un cambio en la conducta actual de la educación: dejar de jugar con muñecos violentos, competitivos y muñecas extremadamente bellas. Globalita quiere criar niños con una gran autoestima, pequeños líderes de opinión personas sumamente seguras y confiadas, que realmente sepan que son ellos quienes pueden hacer de esto mundo un lugar digno para vivir.
Mediante diferentes lenguajes visuales, bajo el mismo tratamiento de color y balances de blancos se ha creado la identidad corporativa para esta nueva marca.






















